Diario


28 de Enero de 2013


Ficción Sonora


Después de algunos meses nos reencontramos en la puerta del Teatro María Guerrero de Madrid. Vamos a asistir a un ensayo que tiene como fin hacer una versión de Anomia para la radio. La dirección corre a cargo de Nicolas Jackson que acompaña las distintas acotaciones del texto con “aquí sonarán pasos”, “aquí se oirá cómo bebes” y nos impregna de su ilusión por captar la esencia de la obra y llevarla a un medio diferente.

“Cine para invidentes” apunta Nicolas. No se trata tanto de grabar el audio de la obra, sino de crear algo distinto a partir de ella. Proponer una atmósfera, recrear el oscuro sótano ayudándose solamente de sonidos, y que puedas tener una imagen nítida de lo que está pasando en cada momento. Una nítida imagen oscura.

Al día siguente, en el estudio de grabación, como si de una pista de tiro con arco se tratara, los cinco actores en línea, provistos de atril y auriculares, van a lanzar el texto que tantas tardes sonó en la Sala de la Princesa en forma de flechas a un ritmo vertiginoso. Unas veces pequeñas dagas, otras lanzas velazquianas, siempre dirigidas a una imaginaria diana dibujada en el micrófono.

Ahora comienza la fase de montaje, acompañar esas voces de cientos de sonidos para que, cuando enciendas la radio, tu salón se convierta en la cueva de ladrones que es Anomia.

 

 

21 de Octubre de 2012


 

Cae el telón

 

Cruzo la puerta del Teatro María Guerrero.

Me invade la misma sensación del primer día.

El cosquilleo estomacal que sienten los recién enamorados, los niños que se saben solos en una tienda de caramelos, los tipos que saltan desde la estratosfera y los conductores que intentan coger una salida en la M30.

No ha cambiado el sobrecogimiento, la impresión de estar haciendo algo prohibido, de que no debería estar aquí.

Pero estoy.

 

Es el último día de función.

Los aplausos de hoy serán los últimos que recibirá Anomia en este teatro.

Y se hace inevitable, tres meses después de iniciar este diario, aprovechar una última entrada para dar las gracias.

Es justo reconocer la oportunidad que me han dado de ser testigo directo de este proceso.

Agradecer a Eugenio Amaya el haber confiado en mí para este proyecto pues no se me ocurre mejor bautismo en mis primeros pasos en el mundo del teatro.

A los actores Marily, Pablo, Candi, Quino y Elías que tanto me han enseñado.

Mención especial a Koke por su paciencia a la hora de diseñar los contenidos de esta web y a Manuela por sus desvelos para que todo estuviera siempre a punto.

 

Además de los ensayos, improvisaciones, lecturas… he visto 24 funciones de Anomia en un mes.

Y, aunque pudiera parecer lo contrario, mi mayor deseo ahora mismo es seguir viéndola día tras día durante mucho tiempo.

Acaba este primer capítulo, pero este escaparate de la corrupción, esta radiografía de cómo hemos llegado a donde estamos, esta lección pedagógica de la trastienda de nuestros ayuntamientos, seguro que muy pronto llega a tu ciudad.

 

En la Sala Princesa resuena un “¿Qué hay de lo mío?”.

 

 

 

12 de Octubre de 2012

 

El efecto mariposa


Abres el periódico y lees el nombre de la obra.

Es una crítica. Ansiada y temida a partes iguales.

Unas líneas juzgan el trabajo de estos meses.

Una opinión resumida de un espectador, con sus condicionamientos, gustos, prejuicios, estado anímico (los críticos también son humanos), que puede hacer que todos los lectores del periódico interesados en el teatro decidan ir a ver la obra o tacharla de sus opciones culturales.

 

El aleteo de una crítica puede provocar un tsunami.

No sólo repercute en el número de espectadores, sino en el trabajo de los actores y del director. Deben tener muy claro que una buena crítica no puede hacer que se confíen, que crean que ya está todo hecho porque el teatro comienza de cero cada vez que empieza la función. Pero también han de entender que una mala crítica no puede hacer que duden del trabajo que han hecho hasta ahora, pues si éste es honesto, si saben que han llegado al punto que fijaron en aquel primer día del que ya hace mucho tiempo, deben mantenerse firmes (claro está, siempre dispuestos a mejorar).

 

En el caso de Anomia las críticas han resultado muy buenas, lo que da permiso para un mínimo respiro de alivio, y asumir la responsabilidad que eso implica porque ahora cada espectador que ocupe una butaca frente a los actores va a ser un crítico implacable al que también hay que sorprender. Y, al final de cada función, camuflado entre el público, puedo oír cada noche un “¡Qué desazón!”, “¡Es la pura realidad!”, “Se hace cortísima…” o “¿Cómo se te ha quedado el cuerpo?”. Reacciones. Espectadores que asumen su responsabilidad y opinan sobre lo que han visto. Reflexionan sobre la obra.

 

Y, en realidad, remover todas estas mariposas es lo realmente importante.


 

 

3 de Octubre de 2012

 

Evolución 

Una vez que han pasado los nervios del estreno y que los primeros espectadores han abandonado la sala, uno puede contemplar el escenario vacío y preguntarse: ¿para qué es necesario el director a partir de ahora?

 

Es sencillo. Si imaginamos el proceso hasta ahora como un embarazo cuyo parto tiene lugar el día del estreno: ¿qué padre dejaría a su criatura sola una vez cortado el cordón umbilical?

 

Mil factores hacen que ninguna función sea igual que la siguiente pero una vez alcanzada la obra que queríamos hacer hay que velar por que siga la misma línea. Ésa es la misión de una mirada externa, capaz de abstraerse, que sepa diferenciar un pequeño tropiezo con un cambio de rumbo y que haga que el conjunto siga firme hacia el punto fijado.

 

Así, con pequeñas notas a cada actor (una frase que olvidó, un tartamudeo, una intención que no está clara…), las representaciones no serán iguales unas a otras pero cada noche intentarán mejorar la anterior.

 

 

26 de Septiembre de 2012

 

Apaguen sus móviles

Damas y caballeros, bienvenidos a la Sala Princesa del Teatro María Guerrero.

O, lo que es lo mismo, bienvenidos a las cloacas del Estado.

 

Anomia ha llegado a Madrid.

Se ultiman los detalles de una iluminación que contribuye a proyectar la alargada sombra de estos personajes, los utilleros preparan la botella de vino y las dos copas para Nicolás, en maquillaje perfilan los labios de Carmen, en peluquería se despeina a Arturo, Matías ata los cordones de sus zapatos, Ignacio calienta la voz, se abre la puerta y una chica de unos veinte años ocupa la primera butaca.

 

Llegamos así al estreno y a la aparición de un elemento impredecible e imprescindible en toda representación teatral: el público.

Es un componente que se une al texto, la escenografía, las emociones o la actuación porque puede modificar el tiempo, la energía o el ritmo de la escena.

Su reacción es la mezcla de todas y cada una de las reacciones de los espectadores que asisten a la función. Una risa, un asombro, una lágrima, decenas de emociones que se ordenan entre ellas para mandar un mensaje heterogéneo al actor que recibe un gran aplauso al final dando por terminado el proceso del que hemos hablado en este blog, pero iniciando otro…

 

16 de Septiembre de 2012

Corrupción

Es fácil pensar que la corrupción es algo elitista. 

Algo oscuro, extraño a nuestro día a día, alejado de nuestro entorno más cercano y reservado a personas con puestos de responsabilidad, altos cargos de las empresas y la Administración… en definitiva, “los que mandan”.

Pero, aunque a otro nivel, los amiguismos están a la orden del día, los estómagos agradecidos asoman en cada esquina, el “¿qué hay de lo mío?” se pronuncia sin despeinarse y la cultura del pelotazo aún tiene acérrimos seguidores.

La trama de Anomia podría haber pasado en tu ciudad, no hay adornos o exageraciones, porque estas prácticas se han extendido y cualquier Consistorio es susceptible de verse envuelto en un caso similar.

Si tomamos conciencia de esto podremos detectar esos comportamientos corruptos a tiempo y no ser permisivos con aquellos que han antepuesto su propio beneficio al de todos los ciudadanos.

Foto: José Hinojosa Cobacho

 

14 de Septiembre de 2012

 

Invitados

De este diario se desprende que Anomia no es una obra al uso.

El espectador cuando entre en la sala no tendrá la sensación de que unos actores trabajan para entretenerle. Más bien, se sentirá como un espía. Alguien que ha entrado en el sótano donde unos minutos después va a desarrollarse la acción.

Escondido en una oscura esquina será testigo de las relaciones entre los personajes, sintiéndolos tan vivos que llegará a temer ser descubierto.

Conocerá de primera mano cómo funciona la “clase” política de puertas para adentro, analizará sus corruptelas y comprenderá a Carmen, temerá a Del Pino, o se compadecerá de Arturo…

Así, de vuelta a casa, sabrá que ha presenciado uno más de los cientos de episodios que han provocado la situación político-económica que vivimos.

 

 

12 de Septiembre de 2012

Progresos

 El calendario se ha ido cumpliendo.

Las escenas se han ido montando según lo previsto y llega el momento de pasar la obra de principio a fin, una y otra vez, para notar dónde cojea, dónde hay que cambiar el ritmo, comprobar la continuidad de la acción y los personajes…

Ha llegado el momento de los pases.

 

En esta fase hay dudas, dificultades, nuevos descubrimientos y es donde se ve cómo crece el montaje, cómo las piezas que habíamos ido analizando por separado tienen que conformar un puzzle perfecto.

 

Pero llega un día en el que lo que estaba perfectamente engrasado nos da un fallo. Y el pase no refleja lo que hemos visto aislado anteriormente.

Está bien.

Que no cunda el pánico.

Debemos confiar en el trabajo que hemos hecho, aprovechar este resbalón en el camino para no relajarnos, ver dónde hay que hacer un retoque (una frase, un movimiento, un matiz en la actuación…), paramos, pulimos la pieza del engranaje que da problemas y volvemos a poner en marcha la maquinaria.

 

Ahora a disfrutar sabiendo que esos traspiés demuestran que la obra no es algo estanco, cerrado o finito, sino que sigue viva y que, como decía Einstein, las crisis traen progresos.

 

 

11 de Septiembre de 2012

 El alcalde apuesta por el desarrollo de la ciudad.

10 de Septiembre de 2012

 Carmen (Mª Luisa Borruel) le explica a su marido, Arturo (Cándido Gómez) que a ella nadie le ha regalado nada.

Foto: Mai Saki

 

 

8 de Septiembre de 2012

 Ignacio del Pino (Pablo Bigeriego) no quiere perder más tiempo con Carmen (Mª Luisa Borruel), que se niega a aceptar su final.

Foto: Mai Saki

 

 

6 de Septiembre de 2012

Matías (Elías González), como secretario de organización local, tiene la responsabilidad de decirle a Carmen (Mª Luisa Borruel) que se ha caído de las listas. Foto: Mai Saki

 

 

4 de Septiembre de 2012

 

Carmen (Mª Luisa Borruel) y Nicolás (Quino Díez) recuerdan los inicios de su carrera política. Foto: Mai Saki

 

 

 

2 de Septiembre de 2012

Matías, figura en alza en el partido, apuesta por la regeneración.

 

1 de Septiembre de 2012 


Emociones


Suenan las Gymnopédies de Erik Satie.

Candi está sentado en una silla en medio de la sala de ensayos.
El director le da pequeñas píldoras de información sobre el pasado de su personaje.
Datos sobre su biografía profesional y personal, cómo ha llegado a su situación actual, qué pensamientos rondan su cabeza, hábitos y costumbres.
Candi va asimilándolo.
Candi va comprendiendo a Arturo.
Empieza a saber cómo se siente.

En otro momento (al igual que con todos los actores) hemos improvisado algún episodio de la vida de Arturo. De este modo todos saben qué ha pasado antes de llegar al punto de inicio de la obra. Cuando entren a escena sabrán las causas de sus emociones. Aunque no representarán esas situaciones estarán presentes en escena, se verá que los personajes tienen una trayectoria y no veremos a un actor fingiendo una emoción, sino al personaje sintiéndola.





27 de Agosto de 2012


Búsqueda


Escena uno.

Marily frente a Elías.
Se equivocan en una frase o se quedan en blanco y hay que cantarles la línea del texto que corresponde. 
Son los inicios. Aún no están seguros. Están buscando su personaje. Cómo son, sus gestos, su pasado, por qué hacen o dicen lo que dicen y hacen, cómo se expresan, su autoridad… 
Están explorando y, de repente, sale a la luz un pequeño descubrimiento que quedará archivado. Y luego otro. Luego otro que no va en la línea y Eugenio les reconduce al camino que habían tomado. Que no se distraigan. 
Durante este tiempo hay dos factores clave: que los actores se dejen llevar en esa búsqueda, y que el director se arme de paciencia y comprenda que es un proceso lento. Si estas dos pautas se tienen en cuenta casi sin darnos cuenta llegamos al punto en que nos encontramos hoy: en lugar de Marily y Elías, los que están enfrentados serán Carmen y Matías.







23 de Agosto de 2012


Ensayos


Uno de nuestros ensayos se puede dividir en tres partes.


Presentación: en la que tienen lugar los saludos, se encienden las luces, se llenan las botellas de agua, se apura un cigarrillo, se da alguna directriz y se comentan esas ideas que te han rondado la cabeza desde el ensayo anterior.


Nudo: Los actores se colocan la corbata, se concentran, pasan el texto, se buscan los movimientos de la escena, los gestos, canalizar las energías de los actores, decidir algún aspecto concreto de la escenografía…


Desenlace: última fase en la que se trata de discernir qué sirve y qué no sirve de lo que ha surgido durante el ensayo, cuáles son los hallazgos de la sesión, separar lo que aporta algo nuevo que refuerza la obra de aquello que, aunque atractivo, nos aleja de nuestro objetivo.


Lo curioso (y lo apasionante) es que esta fase no termina cuando cerramos la puerta de la sala de ensayos, sino que abarca hasta que volvamos a saludarnos, encender las luces, llenar las botellas de agua…





17 de Agosto de 2012




“El marido prejubilado se reivindica”




13 de Agosto de 2012


Gestos

Aparecen de repente.


Un día, en mitad de un pequeño monólogo, la mano hace un movimiento preciso, el ceño se frunce de un modo distinto, se descubre una mirada acompañando al texto o se sonríe de un modo especial.


Los personajes van mostrándose como son. Con cada gesto del actor se enriquecen dándonos información de sus gustos, su personalidad, su pasado, sus secretos, su relación con el entorno y el resto de personajes, sus sentimientos y emociones.


Pero hay que saber seleccionar esos gestos. Una escrupulosa criba que hacen el actor y el director en busca de lo preciso, lo concreto y lo creíble.


En Anomia queremos que esos gestos no destaquen por sí mismos, deben reforzar la historia pero dentro de la naturalidad. Nada de viejos clichés, ni exageraciones o gestos teatrales porque nuestros personajes son reales, auténticos y cualquier día podrían cruzarse contigo por la calle.



9 de Agosto de 2012


“Ignacio del Pino viene desde Madrid para poner orden en el consistorio”
5 de Agosto de 2012


El texto

 

Comenzamos los ensayos y con ello un proceso de adaptación. Los actores se adaptan al director, el director a los actores, todos al espacio en el que vamos a trabajar, el espacio al texto y el texto a todo lo demás.

 

Y es que, aunque pudiera parecer lo contrario, el texto de Anomia no es un pesado edificio prefabricado de hierro imposible de mover una vez empieza el proceso de ensayos. Todo lo contrario.

 

El texto se asemeja más a los planos de ese edificio que entre todos iremos construyendo. De repente, una frase no suena bien, una palabra queda descontextualizada, el ritmo no es el deseado, un párrafo está muy bien como texto pero desentona al decirlo, un actor improvisa una muy buena línea en su diálogo o desde dirección se ve que flaquea una parte de la escena tres.

 

Es el momento de analizar qué ocurre y cómo solucionar el problema.

 

Así, convencidos de que la adaptación servirá para mejorar, y siempre teniendo claro el punto al que queremos llegar, la obra se reescribe cada noche (unas veces pequeñas modificaciones, otras se eliminan seis frases, otras se añade una expresión más adecuada) consiguiendo que esté viva, como están vivos los personajes.


2 de Agosto de 2012

Primeros contactos

Cual George C. Scott metido en la piel de Patton (aunque sin banderas, adornos o florituras) nuestro director Eugenio Amaya arranca el viaje de Anomia con unas palabras para el equipo.
Sus frases sortean los nervios que flotan en la sala. Supongo que son los nervios de tener ante ti una gran oportunidad. De ver que estás delante de algo que puede llegar a ser muy grande.
Anomia no es una obra más.
Anomia busca que el teatro hable de lo que pasa en la calle, transmitirle energía al espectador, regalarle una experiencia…
Miradas.
Complicidad. Estamos firmando un trato, que tiene más valor que cualquier rúbrica, en el que ponemos nuestro esfuerzo, nuestro compromiso, al servicio de un proyecto en común.
Eugenio está convencido del talento, la inteligencia y la seriedad del equipo y pide esa concentración (individual y colectiva) que permitirá a los actores hacer de la interpretación (lo que en inglés es “play” o en francés “jouer”) un juego.
Bienvenidos a Anomia.






27 de Julio de 2012

Esperas en la puerta.
Estás mirando tu reloj y pensando en que llegáis tarde.
De repente aparece, compráis vuestra entrada y os sentáis en dos butacas libres de la quinta fila.
Apagas el móvil iluminado por la tenue luz del teatro.
Una suave voz, suave y seria, anuncia el comienzo de la obra en cinco minutos.
Pero, ¿en qué momento comienza una obra de teatro?

Mi nombre es Jorge Moraga.
Soy Ayudante de Dirección de la obra de teatro Anomia, pero también voy a ser tus ojos en el proceso de ensayos. Tus oídos durante el montaje del texto.
Este Diario de Abordo pretende compartir contigo todo aquello que ayuda a enriquecer la obra. Un lugar desde el que acompañarnos desde el minuto cero.
Este blog es esa pequeña ranura por la que puedes espiar todo el proceso que finaliza cuando, ahora si, pasan los cinco minutos, y, a oscuras, se levanta el telón.